Yo he aplicado una variante. Es bastante común que las damiselas necesiten algún favor, sobretodo si se trata de alguna reparación del coche o el cantón porque no tienen NPI. Te ofreces a arreglarlo, con tus manitas o pagando a alguien. Su respuesta siempre es ¿cómo te voy a pagar? no tengo,etc. Lo he cambiado por masaje, corte de pelo, manicure, clase de yoga (esta fue la mejor), entrenamiento. En el caso del corte de pelo, como cubría una mínima cantidad del saldo, empecé por el masaje de pies. A final de cuentas el intercambio sirvió para crear un acercamiento a solas.
Al principio era medio pendejo. Aveces lograba tirármelas y en otras me quedé en la friendzone. Hasta que una me contó sus pato aventuras adolescentes. Tenía un novio que le daba quinientos morlacos cada que salían y obvio, ella tenía que ponerse la del Puebla. De aquí soy, dije. Le hice un ofrecimiento directo. Me dijo que sí pero otro día. Y cumplió. Ya más en confinza, le pregunté porqué no aceptó desde el primer día. No tenía el pubis arreglado, no me había rasurado, tampoco traía lencería padre.
A una que se le cambié por entrenamiento (yo no hago ni madres de ejercicio), terminamos la sesión y yo andaba bien caliente. Le dije, te voy a contar algo pero que quede acá entre nos. Le eché el rollo de que iba a contratar una escort por mil morlacos en un hotel de la Roma y pues yo sé que tu andas en apueros. Me contestó no mames, traigo solo 50 varos y vine a pagarte el favor porque el otro día me prestaste para el veterinario. Dámelos a mí, vamos a bañarnos. Y le dimos duro y dale. Así quedamos y me llamaba de vez en cuando en fin de quincena. Duro algún tiempo, hasta que derrepente desapareció.
Entonces amiguito, hay que ser educado, tener tacto y atreverse.
Tigran Petrosian
Pontifex Maximus