La historia del Lenón, la Puta y el Prostituto, o de los abusos del lenguaje..... (General)
En el pueblo de mi Padre, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivÃa un hombre viejo, agricultor exitoso y bien querido por su comunidad. TÃo ChelÃa le llamaban, a manera de respeto y en la usanza caracterÃstica de la gente del Istmo de Tehuantepec. TÃo ChelÃa hizo mucho dinero, caña de azúcar y ganado. Tanto, que ya no supo cómo hacerlo rendir más. Hasta que un dÃa aciago, un mal sobrino, chilango, le recomendó poner una "Casa con Damas", negocio hartamente redituable, de baja inversión y mÃnimo mantenimiento. Asà lo hizo y nació “El Rey Cumbia” famoso por sus exquisitas y bastas botanas, me consta. Pero esto no satisfizo a TÃo ChelÃa, el negocio prosperó, pero le ganó la ambición y empezó a vender trago en el lugar, para acrecentar las ganancias. Y asà fue. Antonia, una de las Damas del lugar, era muy gustada y gozada por TÃo ChelÃa, chula ella, fenotÃpicamente gorda, como gustan las mujeres por allá. Pero más hombres, jóvenes y viejos, la buscaban. Entre éstos estaba, dicen, a mi no me consta, Romulito el párroco del pueblo vecino, que amén de esta ligereza, gustaba también del fino arte de libar. El era alegre, bailador y dicharachero estando bajo los influjos de Baco. Insisto, no me consta. Una vez, estando departiendo algunos alcoholes, se encontraban tan ilustres caballeros, cuándo, ante la decisión de quién gozarÃa de los favores de Antonia esa noche, se inicio alegre discusión entrambos. Siendo buenos amigos, decidieron duelo de baile para ganarse el favor de la dama. Más joven, Romulito, se lució en la pista de tierra al compás de la banda del lugar, dejando muy comprometido a TÃo ChelÃa pues a sus sesenta y tantos, ya el cuerpo no daba para piruetas y cabriolas. Esforzóse pues el hombre, a tal grado, que los que ahà atestiguaban el evento, no dieron crédito cuando le vieron caer fulminado por el infarto artero que le arrebato la vida en medio de la febril danza. "Caliente" dijeron las bocas de la comunidad, otros simplemente le llamaron puto. En fin, esta triste historia termina con el corolario de que Romulito, fiel amigo, le organizó las exequias a TÃo ChelÃa y que fue Antonia, la llorona de lujo de aquel funeral.
Bueno pinche eldoc, y a qué viene tanta mamada?
Bueno, se ha dado una agria discusión acerca del uso de la palabra puta, y desde luego, su significado. Me explico, pues yo lo que quiero es despragmatizar el uso del lenguaje. El lenguaje es un producto cultural, no lo olvidemos.
Puta es una Prostituta. Prostituta es la persona que realiza el comercio carnal, explÃcitamente, aquella que, como dirÃa MrBlue (saludos amigo mÃo), folla por dineros. Estamos de acuerdo. Sin embargo, siendo nosotros, yo en lo particular no, un pueblo eminentemente católico, damos al uso de nuestro lenguaje una carga religiosa muy importante. Para los Diccionarios Teológicos, la prostitución no se circunscribe a la comercialización de la sexualidad, sino, más importantemente, a la corrupción de lo humano, del sujeto moral. Todo lo ilegÃtimamente conseguido es prostitución. Ahora bien. La Real Academia de la Lengua Española define Piruja como un (a) joven, alegre, y desenvuelta, o aquella que no cumple con sus deberes religiosos. Nótese como esta definición, castellana, no concuerda con nuestro modelo cultural donde la acepción de la palabra lleva connotaciones peyorativas innegables.
Es decir, Antonia, que era una “mujer de la calle” no era una Piruja, pues puntualmente estaba en misa cada ocho dÃas y se confesaba. Pero si era una Puta. En tanto Romulito, que aunque oficiaba los servicios religiosos de la parroquia, era un pirujo pues no cumplÃa cabalmente con los preceptos que su investidura religiosa le exigÃa, y también era un Prostituto, pues habÃa torcido por completo su deber moral. Pero puto no era, pues no tuvo nunca fama de “mano caida” TÃo ChelÃa también era un prostituto, ni cabe duda, aunque nunca se supo que alguien se lo hubiera cogido a cambio de una lana, puto, no!!!
Por cierto, tengo dos sobrinas, no empiecen a mandarse, no sean prostitutos y no cambien el sentido de mi ejemplo; muy jóvenes, alegres y desenvueltas. Son pirujas, pues. Me imagino, sin embargo que, si mi hermano, o yo mismo, escuchara a alguien llamándolas de esta manera, pues simplemente le romperÃamos la madre. O ustedes qué harÃan? Tuve, también, una novia muy bonita en la Universidad, ella era rubia, alta, tetona y delgada, hija de alemanes. Una pirujita sensacional. Yo estaba profundamente enamorado y me sentÃa soñado con esta damita y hacÃa todo lo posible por satisfacer sus gustos, que a comer aquÃ, que a bailar allá que a pasear acullá, etc., etc., Sin embargo, cosas del destino, alguna vez la escuché confesándole a su mejor amiga, que si yo querÃa andar con ella, me iba a costar, pues a ella le gustaba pasear, asà que yo ya sabÃa el precio de su compañÃa. Me queda claro entonces, ahora, que mi noviecita era una prostituta, mas no puta, porque nunca le pagué en efectivo, aunque si en especie, jajajajjajja, vaya, vaya, vayaÂ…
Foristas amigos, el lenguaje es un instrumento cultural muy útil, además de hermoso. Las ortodoxias aquà no caben, si asà fuera, usarÃamos números para hablar. Saludos a todos.




