Elisa, ex ESS, de fácil carcajada... (General)
En mi propósito de ubicar a mis consentidas del fenecido ESS, me encontré a una de ellas que, ahora, se llama Eliza. Seguramente la van a reconocer. 55NO.
Apenas llegó, ya se estaba riendo. Alta, de piel dorada, voluptuosa. Imponente. SEA37.
No hubo prolegómenos. Se paró frente a mí, grande como es y empezó a desabotonarme la camisa. Besos chiquitos, eléctricos. En el torso, en los pezones. 2MAM1LA.
"Para estar en igualdad de circunstancias". No sé si lo dije yo, o lo dijo ella, o lo imaginé. La blusa, allá. El brassiere, quién sabe. Brotaron enormes, redondas, tangibles. 94
Así, pegaditos, de pie, Dany desabrochó el cinturón y dejó caer mis pantalones. Quedé inerme, totalmente a su merced... ¡no podía correr! 34.
Sus besos suaves, ricos, apenitas. Sus labios delgados rozando los míos. Coqueteándoles, provocándolos, enloqueciéndolos. Su cuello, mi cuello, su espalda. Él aplastado contra "santa sea la parte". Frotado, friccionado, movido, removido (como en el téibol, pues). Mis manos (lejos de la ternura de Daniela), agarrando, estrujando, apretando: enormes, redondas, tangibles.
Ciento ochenta grados sobre su propio eje. Mi boca, ávida de succión. Sus pechos, cántaros de miel. ¡Guau! Maravilloso, simplemente maravilloso. "Y ahora, ¿qué hice>", acompañado de una pícara sonrisa. Yo gemía de placer, no de dolor. Gemía y libaba. Gemía y lamía. Gemía y chupaba.
En igualdad de circunstancias. Se terminó de desvestir, me terminé de desvestir. Se sentó al borde de la cama y yo, de pie, frente a ella. Su boca... y yo adentro. Arriba y abajo. Una y otra vez. Largo, largo, largo.
Quién sabe cómo, mi mano se dirigió a sus pechos (¡otra vez!) y luego más y más abajo. Dany se detuvo y se dejó querer. Volví a libar (¡otra vez!). Con mi mano, acaricié, froté, introduje. Ella se acostó completamente y yo continué con mi tarea manual. Largo, largo, largo. Ahora el placer entraba por los ojos. Dany, en todo su esplendor. Sus pechos (¡otra vez!), su piel, sus ojos pizpiretos mirando hacia adentro, su rostro volteando a un lado y al otro, su boca apretada, su pubis vibrante, sus piernas agitadas.
¿Qué hubieran hecho ustedes> Sí, en efecto. Subí, entré. Traté de terminar lo que mi mano había empezado. Movimiento febril. Vibración total. Frenesí. Materia hecha energía. Nada está en reposo, todo está en movimiento.
La calma después de la tormenta. La plática, las risas, la buena vibra.
- "Qué simpática eres".
- "No, soy chistosa, ja, ja, ja"
Eliza, (por si lo llegaras a leer) eres la más linda, la más santa y la más pro. Tu risa es encantadora. Una inyección de juventud.
Eres una gran mujer y al mismo tiempo una chica linda. Eres guapísima y simpatiquísima. Como en los viejos tiempos del ESS, me la pasé a todo dar contigo.
SOLO HAY QUE DECIRLE QUE LO VIERON EN MEXICOBAIRES
Te mando muchos besos.




