Hagamos un foro diferente paz para todos y todas ya que cada quien tiene sus gustos tema nuevo de aportación aplica amigas , hermanas , novias , amantes , esposa , ojo mujeres continua...... (General)
Entre los artÃculos que más se publican en las revistas para hombres y mujeres llaman particularmente mi atención aquellos en los que ellas hablan de las cosas que no soportan de nosotros.
Debo confesar que leo cada Ãtem con temor de que al final del listado se apliquen en mà suficientes de ellos como para declararme objetivo no grato para el sexo femenino. Unos listados me favorecen, otros me convierten en un adefesio para cualquier mujer; algunos más me confunden: por ejemplo, todavÃa no tengo claro si los calcetines deben ser del mismo color del pantalón o de los zapatos, porque he encontrado versiones que apoyan –o atacan– cualquiera de las dos opciones. Lo mismo sucede con la camiseta debajo de la camisa: ¿al fin es buena o mala>
Luego de leer el último listado, me puse a pensar en las cosas que me sacan corriendo de una mujer. Si mis amigos supieran que estoy escribiendo este texto, pensarÃan que es un listado de nunca acabar, básicamente porque tienen la teorÃa de que, digámoslo como es, jodo mucho. Ellos y ellas están convencidos de que si se presentara ante mà una mujer con el dinero de Bill Gates, la inteligencia de Albert Einstein y la apariencia fÃsica de Jennifer Aniston (mi amor platónico por excelencia), tal vez no me gustarÃa de ella que su vecino fuera el dueño de un perro que tiene el pie plano.
Tal vez sÃ, tal vez no… Como es habitual, se puede culpar a la timidez de cierta dificultad inicial para establecer relaciones con el sexo opuesto. Una vez superada esa primera barrera, sÃ, aceptémoslo: el resto pueden ser ganas de joder.
El hecho es que lo primero que tengo que admitir antes de escribir algunas cosas que nos sacan corriendo de las mujeres es que la lista no es el resultado de llegar a conocerlas mucho, sino de haber salido corriendo muchas veces… AsÃ, desde mi muy personal punto de vista, entre las cosas que los hombres no soportamos de ustedes están las siguientes:
1. La vanidad excesiva. Una cosa es que quieran verse lindas y otra cosa es que se sobrepasen para lograrlo. Y no solo me refiero a usar sudadera de marca con tacón los fines de semana, sino a casos tan extremos como el de una exnovia mÃa que, en los tiempos en que al comprar celular le entregaban al usuario un carné que le permitÃa comprobar que efectivamente era el dueño del aparato, se hizo repetir seis veces la foto para el citado documento… SEIS VECES, porque aunque era preciosa, le parecÃa que en ninguna quedaba lo suficientemente bonita… No sé cómo harÃa para sacar la cédula, en cuya foto el 99 por ciento de los colombianos salimos feos (o más feos de lo que somos).
2. El cigarrillo. No quiero posar de machista y decir que fumar solo se les ve mal a las mujeres, pero además de que no tengo intención de besar a ningún hombre, siento que el chicote en la boca les quita parte de su principal atractivo: la feminidad. No sé si mi percepción cambiarÃa si el cigarrillo solo produjera cáncer, y no ese espantoso olor a nicotina que uno tiene que chuparse en cada beso o ese tinte amarillo cadavérico en los dientes… Y, aunque no lo crean, fumadores y fumadoras, un chicle o una menta no eliminan el olor ni el sabor. Dichosos aquellos a quienes no les molesta un beso cancerÃgeno.
3. Que arrastren los pies al caminar. Esta es una de esas cosas por las que mis amigos me señalan, pero es que arrastrar los pies hace ver a las niñas tan abandonadas, tan poco cariñosas con ellas mismas… No es elegante, femenino ni encantador ver a una mujer andar con el zapato pegado al pavimento.
4. La ‘disfunción tonal crónica’. La vida no es en blanco y negro, es en colores. En el peor de los
casos, en tonos de grises. Por eso, cuando un hombre dice que le gusta el negro, no significa automáticamente que no le guste el blanco. Cuando para halagarlas decimos una estupidez como “hoy estás muy bonita”, no quiere decir que los demás dÃas estén feas. Un comentario como “esta comida te quedó exquisita” no significa que los demás platos que han preparado hayan sido espantosos. “Me gusta más el vestido azul” no quiere decir que el rojo esté asqueroso. Para nosotros resulta frustrante decir una cosa y que ustedes entiendan otra. Tengan la seguridad de que si algún comentario tiene el objetivo de querer decir lo contrario, no ahorraremos esfuerzos para que la vocalización exagerada y la apertura de ojos extrema dejen bien claro el sarcasmo.
6.-Compradoras compulsivas o dicho de otra forma ya no saben que comprar.
6. Las Ãnfulas de realeza. Esas niñas que no salen con tipos que no tengan carro o que no prueban el chunchullo porque ‘fo’ son para ponerlas en una vitrina, no para salir con ellas. Una cosa es que sean vegetarianas o que materialmente no les gusten las vÃsceras, y otra es que tengan que hacer mala cara porque a uno sà le gusta comer fritanga donde doña Segunda o gallina criolla donde doña Nieves… Por experiencia les digo que es más fácil intoxicarse con unos langostinos que con un chunchullo bien frito. Y si el tipo no tiene carro, ¡para eso están los taxis!
7. El otro extremo (del punto anterior). Ahora bien, lo anterior no quiere decir que tengan que hablar con la boca llena y soltar un madrazo o un m13rd4z0 cada tres palabras. Mucho menos, eructar después de tomar pola. Tampoco pretendo que sean felices dejándose manosear en TransMilenio cada vez que salen con el novio o pretendiente. He de admitir que conozco un par de mujeres (un par, literalmente) a las que ‘les lucen’ las groserÃas, si es que la expresión vale. Hay que admitir que luego del estornudo, una groserÃa bien dicha en el momento justo es uno de los mejores mecanismos para desahogarse. Pero son esas excepciones que confirman la regla de que ellas se ven más lindas cuanto más femeninas son. Ojo, que femeninas no es lo mismo que bobas…
8. La hiperdependencia familiar: Las mujeres se quejan mucho de los ‘hijos de mami’, y suelen hacerlo en el tiempo que les queda libre entre las 10 llamadas que le hacen a –o que reciben de– la mamá o del papá durante el dÃa. Me atreverÃa a decir que muchos hombres y mujeres prefieren estar solos que aguantarse una suegra o un suegro que jode tanto como mis amigos dicen que yo jodo para conseguir novia.
Seguramente a muchos otros hombres los sacan corriendo muchas más cosas de las mujeres. Pero me siento satisfecho de poder decirles a mis amigos y amigas que el ‘top’ de las cosas que no me gustan de ellas se agotó con ocho puntos (he visto listados escritos por ellas que llegan a 30, 50 y más), y ninguno de ellos está relacionado con el pie plano del perro del vecino. Claro, falta acá la intensidad, que no aparece por obvia. Tampoco es cierto que las prefiramos brutas.
Me atreverÃa a decir que si no fuma ni arrastra los pies al caminar, estarÃa dispuesto a negociar seis de los ocho puntos si tan solo su apariencia fÃsica fuera como la de Jennifer Aniston. Seguramente a ella no le gustarÃa el chunchullo, pero de vez en cuando la sacarÃa de la vitrina para consentirla.




