Háblame Sucio... (General)
Es raro que alguien me pida algo diferente al sexo convencional o a lo que se ve en las pelis porno, todo mundo quiere hacer una, llevarla a la realidad y ser el protagonista de una fantasÃa fÃlmica pero no sé si se han fijado que en esas pelÃculas nadie habla, solo gimen, jadean, gritan, se quejan y una o dos frases son repetidas constantemente, oh my good y dame duro. Soy mujer de pocas palabras cuando estoy enfrascada en una lucha cuerpo a cuerpo, gimoteo, jadeo, hago soniditos raros cuando me tienen ensartada y pocas veces grito, como ya lo he dicho antes, eso de fingir no se me da, si no lo siento no me sale, si mi pareja (ósea con quien estoy teniendo sexo) se pone a hablar me desconcentro, si hay alguna cosa que me distraiga se acaba para mà el encanto, poner música sexy es lo más que puedo aguantar de ruido mientras hago el amor, a parte de los soniditos de alguien que disfruta conmigo. Y ni que decir, si yo hablo no entro en mi trance para alcanzar la petite mort, asà que la música de los gemidos es la única que me excita para llegar al orgasmo. ¿Qué porque todo el choro anterior> Porque no es muy común que alguien me pida que lo insulte mientras tenemos sexo.
Un dÃa de esos que tuve un chorronal de chamba y ya pedÃa esquina, me habla un señor algo raro, su voz se entre cortaba al pedirme los informes correspondientes. Pensé que era uno de esos pervertidos codos que solo llaman para oÃr mi dulce voz y masturbarse a lo güey, le contesté golpeadón como contesto cuando ya ando fastidiada y no me late la voz del otro lado de la bocina, al parecer eso lo entusiasmo mucho y me dijo que querÃa verme enseguida, me recalco que llevara mi disfraz de enfermera, medias negras y un gran repertorio de lenguaje obsceno. A pesar del cansancio no tuve inconveniente, sonaba que iba a ser un encuentro divertido pues me estaba pidiendo algo diferente a lo que todo mundo pide, iba a salir de la monotonÃa y al señor pareció gustarle mi tono de fastidio, se notaba que el masoquismo era su hit. Llegué a la habitación me abre la puerta un tipo no muy agraciado pero con unos ojitos de ensueño, si solo lo veÃa a los ojos con eso me excitaba, lo demás estaba muy equis. Saludos, besos, abrazos, apapachos y al dejarme desnuda me recuerda que tengo que ponerme mi traje de enfermera, ni tarde ni perezosa me pongo el atuendo. Trato de abrazarlo y se aleja me dice:
-¡Quédate ahÃ, ve como me desvisto y háblame sucio!-
¡Ups! Me habÃa lavado la boquita y me habÃa chupado unos caramelos (sin albur), de mis lindos labios solo podrÃan salir palabras limpias y muy dulces, pero ni modo a darleÂ… Asà que mientras se encueraba su miembro reaccionaba con frases como: que guapo estas, que bueno te ves, que sexy eres, yo como lora huasteca hable y hable sin parar y tratando de que mi cabeza no parara de hilar enunciados de alabanza cachonderÃa e insultos, muchos insultos. Cuando su pene estuvo en todo su esplendor me ordenó que me acercara y le hablara al oÃdo, pero ahora diciéndole lo cachonda que estabaÂ… jajajaÂ… ni siquiera dejaba que me agarrara mi cosita como iba a estar cachonda, eso sà estaba mega divertida, pero se trataba de decirlo no sentirlo, asà que mientras él se daba cariño, porque no querÃa que le tocara ni un pelo, mi monologo estuvo asà :
-Papito que cachonda me pones, Mira como estoy de mojada, asà amor, dámelo todo, mi vida que lindos ojos tienes debajo de esas dos cejas- jajajajaja…
Y ya casi me meaba de la risa, no me contuve, el seguÃa en su faena, me vio con cara de te voy a matar si te sigues riendo y nos sigues hablando, me calmé y seguà subiendo de tono la habladera en su oÃdo:
-¿ mi amor estas muy enfermito>-
-Siiiii dime más, dime más, dime groserÃas nena, soy tu enfermito cachondo ¿verdad>-
-Si mi amor te voy a curar, eres un cabrón, un sucio, un puerco, un animal, lo tienes bien grande, que verga tan dura-
En una de esas me atrevà a tocarlo y me aparto la mano enseguida, se levantó de la cama mientras se volvÃa a poner su mini bóxer, se lo metió entre sus escasas nalguitas como si fuese una tanga y me dijo:
-Dime puto-
Y yo -¿queeeeeeee>-
- Si dime cachorrito puto- Ok, al cliente lo que pida:
- Puto, puto, puto- y caminaba y se hacÃa calzón chino jajajajaÂ…
-Cachorrito putito- jajajajajaÂ…
Yo ya no aguantaba la risa, era hilarante la verborrea que traÃamos y sus ademanes bien pinche graciosos, entre más groserÃas le decÃa más hot se ponÃa el hombre, asà que en una de esas le dije:
-Pinche puto pendejo- Eso lo excito al extremo, me puso boca arriba me abrió mi batita de enfermera setsi se pajeo más duro, explotó sobre mis pechos y yo también exploté pero a carcajadas, no paraba de reÃr, cuando acabo de vaciarse con las piernitas temblorosas cayó a mi lado, también comenzó a reÃr y me dijo:
-Tal vez te parezca raro pero me excita muchÃsimo que me digan pendejada y media, no es lo normal pero a mà me satisface enormemente hacerlo asÃ-
-Ok cada quien sus gustos, y en el sexo la única limitación es si dañas a alguien, el único inconveniente que le veo a tu parafilia es no tener quien te diga de cosas cuando tienes ganas-
- SÃ, ese es el inconveniente, pero ya te encontré, eres perfecta para mÃ, eres bien malhablada y espero que para la siguiente vez ya no te rÃas y aprendas más groserÃas-
En fin, fui a quitarme el engrudo de las tetas y bañaditos ya sin tanta alharaca nos aventamos una fogosa sesión de setso en donde ya no emitimos palabra alguna, solo se oÃan nuestros jadeos y gemidos.
Una semana después me vuelve a hablar:
- Dime algo cachondo, anda por favor aquà por el teléfono-
- No mi amor, se me acaba el negocio si te caliento por celÂ… jajaja-
Asà que no accedà a su petición porque si le decÃa que me salió más cabrón que bonito, de seguro se venÃa pero a kilómetros de mÃ, él quedarÃa con su sonrisota, y yo ni siquiera como el chinito, nada más con la palabra en la bocaÂ…jajajaÂ…
Mil y un besos.




