Una alma mas para Caronte..... Johana (General)
La barcaza de la muerte volvÃo a recibir a una bella hetaira, de cuerpo delicado como una flor, sencilla, hermosa, una porné digna de ser disfrutada paso a paso, sintiendo el rocé ligero, tierno, terso de su piel, de mirada triste, pero de sonrisa fácil, de alegrÃa contagiosa, la dureza tÃpica del transportador de la muerte, se vio doblegada por la frágil figura, sus ligeros pasos se abrieron camino entre la podredumbre que rodea la barcaza, mi tálamo de muerte lleno de ropajes ajados, rotos, malolientes y nidos de miles de larvas depredadoras de las carnes putrefactas, serian el frÃo lecho donde este barquero del demonio, saciarÃa sus bajos y asquerosos instintos llenos de lujuria, en el cuerpo dócil y delicado de la bella porné.
De sobra es conocido que Caronte, gusta de saciar sus instintos carnales, sin importar en lo mas mÃnimo si la hembra disfruta o no del sexo, este caso no serÃa particular, serÃa nuevamente el impulso animal de Caronte contra una delicada y tierna criatura, sin embargo habÃa algo diferente de esta porné con otrasÂ… algo inquietante para Caronte, su fragilidad emanaba de su piel, en cada momento y en cada parte de su cuerpoÂ….
Desde que arribo a la cubierta de la barcaza, sus labios tiernos, llenos de juventud y vida, besaron sin mostrar asco alguno, los labios descarnados del viejo barquero, su cuerpo si bien se estremeció, cuando vio al asqueroso y horripilante fantasma del barquero, mas cuando sintió mis descarnadas manos acariciar con lujuria extrema su figura, su envoltura corporal, se enchino al paso de mis manos por su desnuda piel…
Mi priapo recibio gustoso las caricias que prodigo en él, usando sus carnosos labios rojos sÃmbolos del calido momento, con movimientos suaves, lentos, profundos, tÃpicos de la experiencia que en estos menesteres tienen las hetairas, Caronte disfruto cada momento, cada embestida propinada en su boca, en un momento dado, la tome por sus brazos y con cierta brusquedad propio del lascivo y obsceno instante, la coloque como se debe colocar una hembra en forma libinidosa, impúdica y la penetre bruscamente, empujando con fuerza mi priapo en su hendidura completamente mojada, hasta saciar mis deseosÂ…
La bella hetaira responde al nombre de Johana, joven y hermosa mujer, que sirvio como un instrumento de la bella Diosa Afrodita, para saciar a este asqueroso y libinidoso sujeto, engendro de la muerte; cuando se retiro de la barcaza, sus ojos y rostro denotaban alegrÃa de abandonar el propio infierno al que fue sometida por Caronte.
Caronte de Aquerón
--
![[image]](https://sobreleyendas.com/wp-content/uploads/El-barquero-al-Inframundo.jpg)
Caronte de Aqueron
Apoya al foro, si llamas a alguna escort de cualquier sitio y viste los datos aquí,
dile que la viste en el este foro
Esto servirá para que ellas tambien participen aquí
Conoce las Novedades en mexicobaires




