Nada es para tanto... (General)
"...no habÃa nada más que ese rostro donde unos ojos entrecerrados y una boca entreabierta permitÃan atisbar una ráfaga del paraÃso, nada más que esos pechos de pezones que Gabriel se llevó a los labios como si empinara una botella de refresco, pues la tenÃa sentada encima a horcajadas y, jalándola de los senos, la obligó a agacharse, asà la estuvo mamando hasta que ella hizo que el falo a media asta de Gabriel desapareciera entre sus piernas. Él sintió que una ceñida cavidad lo devoraba, que se hundÃa por entre paredes calientes y viscosas que no sólo lo sujetaban, sino que alternativamente lo estrangulaban y soltaban haciendolo crecer a toda vela dentro de ella. No te muevas, dijo la muchachita, te los voy a sacar con puros apretones...Lo habÃa exprimido: habÃa jadeado estrictamente por placer y no por ejercicio, no por el habitual zangoloteo que deja exhaustos a los amantes con la lengua de fuera".
Nada es para tanto.
Oscar de la Borbolla.
Un pedacito cachondo de una novela que me gusta mucho.
¿Quien quiere un perrito>
Besitos ahà donde les gusta.




