Quien peca más, el que peca por la paga, o el que paga por pecar? (General)
En mi largo caminar, transportando a tantas y tantas mujeres, damiselas, doncellas, reinas, princesas, prostitutas y ahora escort, he disfrutado de su belleza de sus encantos, del aroma y sabor de su cuerpo y de su sexo, como pocos hombres o bestias como yo lo han hecho, si ellas no pagan con una moneda de oro por ayudarlas a cruzar el rio, tienen que pagar como debe de ser con una buena fornicada por todos sus bellos recovecos.
En esta ocasión no hablaré de todas las bellas damas,que me han brindado sus bien formados cuerpos para deleite de mi paladar y mi sexo, solo iniciaré mi relato macabro de sexo sin amor, sin cariño, pero lleno de pasión y de la lujuria que un ente como yo puede ser incapaz de contener, hoy solo nombraré a una de ellas... sirva pues el momento post la media noche para contar mi historia...., poco a poco contaré las otras historias.....
Afrodita... no obstante ser una de las Diosas consentidas de Zeuz, se aventuro en mis tierras lejanas y siniestras, para según ella conocer la pasión que despierta el descarnado de caronte, llego puntual a su cita con Caronte, senti un leve estremecimiento de su cuerpo completo cuando se acercó a saludar, con mi mano huesuda la tomé por su bien formada cintura y ella sintio recorrer por su espalda el frÃo espectral que emanan mis huesos,la atraje hacia mi boca descarnada pero con trozos aún de piel y tejidos, besé sus labios rojos, queriendo mordelos y arrancar de ellos los musculos que tiene para disfrutar completamente de ella, sin embargo sus manos temblorosas apartaron mi esqueleto de su figura de diosa, empujandome suavemente por mis costillas cubiertas por unos androjos de ropa vieja, y me solicito permiso para proceder a iniciar su trabajo.
sorprendido por tan abrupta interrupción, me recosté en tálamo mullido de mi barcaza y observé todo su ritual, de cirios e incienso con una música de fondo que logró calmar un poco la podredumbre que me consumia por dentro, hecho su rito sátanico de diosa, se sento a un lado de mi lecho y tomó la inciativa de besos sobre mi huesos, boca y rostro, para retirar de sus curvas de encendida libido, sus ropajes de seda y de satin, procedio a besar a mi viejo y desvalido amigo y compañero de tantas aventuras que ha penetrado tantas y variadas mujerzuelas, logrando con sus besos y caricias despertarlo de su letargo y besarlo en todo su esplendor....
cubrÃo con un plastico horrendo y se montó en él como cualquier amazona que montaban corceles a pelo limpio y partian a galope por toda la pradera, Afrodita como si metiera espuela sobre mis femur incio tremendo galope desenfrenada carrera por llegar a la meta, sus fluidos corporales propios del grado de exitación que presentó escurrian sobre mi cadera invitandome a penetrarla más y más, unos 15 minutos después se dejo caer a mi lado, exahusta, cansada pero con una sonrisa de satisfacción sobre su rostro, la coloque a un orilla del talamo y la quise penetrar como debe de ser penetrada una hembra, como todos los animales machos penetran a sus hembras, como un toro, como un perro, como un caballo, sin tantos preambulos la tomé de sus caderas para penetrarla, pero suavemente coloco un par de almohadas bajo su vientre y se dejo caer en la cama en esta postura, ni tardo ni perezoso la penetre y empecé a embestirla como lo que soy una bestia de lujuria y pecado, cuando termine quede totalmente complacido, me habia cogido a la Diosa Afrodita y la disfrute como nunca...
pronto regresaré por ustedes y más vale que cargen en sus ropajes una moneda para Caronte o sufriran las consecuencias, pronto volveré para contar mi historia con Yosseline...





