El oficio de ser puta (General)
Los saludo con el gusto de siempre en espera de que sus fiestas decembrinas hayan sido llenas de regalos chingones, fiestas cachondas, buenas mamadas y palos memorables, ya que muchos de ustedes cobraron su aguinaldote condenadotes y pudieron darse el gustito de merendarse a alguna de las damitas que se anuncian en este y en otros portales de tan venturoso nivel.
El motivo de mi comentario es el siguiente banda, nunca me habÃa puesto a imaginar, que pensarÃa si me enterara de que mi jefecita santa es una prostituta. Es una pregunta dÃficil de contestar, lo sé, en verdad que cuando lo pensé mi mente se quedó en blanco y no supe ni que decirme a mi mismo, me quedé todo pendejote, sin ofender a ninguno de los de aquÃ. Traté de reflexionar más y más y aventuro aquà una respuesta que mediocremente me di sin quedar del todo satisfecho, espero que con sus cometarios ayuden a enriquecer esta pregunta que en apariencia puede parecer ridÃcula y pendeja como tantos y tantos comentarios que leo por aquÃ, pero espero que si lo toman con seriedad y espÃritu constructivo pueden darse cuenta de muchas cosas y de las tribulaciones que tiene que sufrir una puta en la vida diaria.
Si me enterara que mi jefecita es prostituta antes que nada tratarÃa de pensar estas preguntas: ¿Por qué lo hizo> ¿Cuáles fueron los motivos que impulsaron esta desición> ¿PodÃa tomar otro camino y no lo hizo> TratarÃa de entender su situación en el momento en que tomo la desición de hacerlo, si fue una situación desfavorable y ella no podÃa con un trabajo de los llamados "normales" darme todo lo que ella pensaba que me merecÃa en aquellas circunstancias, y por eso fue que decidió tener ese trabajo. PensarÃa si ella lo que querÃa era darme una buena educación que me permitiera no sufrir la falta de oportunidades que ella no tuvo para orillarse a está desición, no lo sé en verdad, pero tratarÃa de entender está y muchas cosas más, sin emitir un juicio chaqueto o a la ligera, para comprender algo hay que recolectar todas las piezas del rompecabezas, asumo que no es fácil tener todas las piezas, pero por lo menos se puede intentar, sin emitir un juicio pendejo y al vuelo.
Porque cuántas prostitutas no hay que son el sostén y mantenimiento de su casa, que ayudan a sus padres viejos, a sus hermanos y sacan adelante a sus hijos, por eso es que tienen que andar dando las nalgas a cualquier pinche desconocido que les llama para cogerselas, no por gusto, sino como forma de vida y para salir adelante, juntar una lana, vivir bien, comprarse una camioneta, pagar la renta del lugar donde viven y tantas y tantas cosas que son necesarias para vivir. Cuántas prostitutas no hay que les pagan el colegio a sus hijos, para que tengan preparación y puedan ser alguien en la vida y no sufrir y tener que aguantar y soportar las injusticias de un sistema que las ha marginado y estigmatizado como lo más bajo de la sociedad y la peor lacra de la humanidad.
Instituciones, grupos, personas, no hay alguien que hable de la prostitución como algo honroso en el más amplio sentido de la palabra, por lo regular las putas son mal vistas, no puedes andar diciendoles a todos, soy puta, te dejo mi teléfono y llamame, creo que es un proceso penoso para muchas de ellas, y aunque salga una que diga: A mà me vale verga lo que digan y lo que piensen, dentro de ellas siempre existirá esa mácula, que las hará sentirse mal, deprimidas y muchas veces como seres que no valen nada y que se conforman con cualquier cosa. Aunque muchas sean colmilludas y ladinas, le sepan chingón al talón y sepan como conmoverte para sacarte la lana y te digan: No tengo para pagar mi renta, ¿me puedes ayudar> o no tengo para pagar mi teléfono, ¿no me puedes ayudar a pagarlo> A pesar de que te digan todo esto y se sientas satisfechas de que ya te chingaron, dentro de ellas siempre existirá ese sentimiento de sentirse inferiores a los demás. Es evidente que no se puede homogeneizar a todas las prostitutas, pero la gran mayorÃa son asÃ: colmilludas, frÃas, calculadoras y han perdido todo sentido de la honra y la dignidad, sÃ, aunque suene fuerte.
Con respecto a que si mi jefa pudo tomar otro camino y no lo hizo, es algo dÃficil de responder, sucede como con el narco, cuántos y cuántos chavos hay que dicen, yo prefiero vivir pocos años pero con varo, y no muchos y todo pinche jodido y muerto de hambre, por eso prefieren, aun sabiendo de lo peligroso que es, meterse de sicarios y ganar por un jale cinco o tres mil dólares en un ratito sin darse la chinga del mundo que se tendrÃan que dar para siquiera soñar tener ese dinero en sus manos en uno o dos años si es que tuvieran suerte, pienso que lo mismo sucede con las putas, cuando dejan de tener temor de su oficio, para ellas siempre será más y más placentero llevarse un varo a la bolsa, dar las nalgas será lo de menos, cuando es lo demás, osea el dinero, lo que les importa. Pero recordemos que el varo nunca es buen consejero en cabecitas pendejas, cuántas y cuántas viejas no caen en el vicio de las drogas, en el alcohol y en vicios muy cabrones como meterse calmantes para caballos, ¡chale, que pinches nacas! Por lo menos se metieran coca, jajaja... Cuantas viejas e historias conocemos todos de viejas que se mueren con el novio porque salieron hasta la madre de la fiesta o del antro y se mueren en un accidente, o cuantas hay que pierden todo lo que pudieron ganar, porque se enfiestaron y se metieron hasta los dedos en drogas y alcohol para escapar de su realidad de ser putas o como graciosamente me han dicho por diversión. ¡No mamen! Hay diversiones más sanas que eso y sobretodo más chingonas, como irte de viaje a Europa, conocer el mundo, viajar, viajar y viajar, pero no de ese tipo de viajes, cuantas putas hay que ni Chinconcuac conocen, pero eso sÃ, se dan aires de grandeza hablándote de los diferentes tipos de drogas: ácidos, tachas, coca, mota, katamina y no sé cuantas y cuantas pendejadas más que hueva me da decirlas, bueno hasta eter se meten, eso es la peor mamada.
En fin ahà les dejo esas palabras huecas y vacÃas pa'l que quiera entender que entienda y el que no, ¡pues, no! jajaja... Mientras tanto sigan cogiendo y divirtiendose que la vida es un suspiro, como me decÃa un amigo.
Ahà la ven.





"En los juegos del deseo y el pensamiento, las conexiones más intensas son aquellas que trascienden la posesión y encuentran sentido en el vacÃo."